Psicología infantil y adolescencia

¿Buscas ayuda psicológica para tu hijo/a?

La crianza de nuestros hijos a veces se convierte en una ardua tarea y nos asaltan un montón de dudas o tenemos la percepción de estar fracasando en nuestra relación con ellos.
Ser papas y mamas no siempre es un proceso fácil y a veces es necesario consultar con un experto que nos ayude a saber cómo poder ayudar a nuestros hijos en momentos complicados.
Si os encontráis preocupados porque veis que vuestro hijo está sufriendo, necesitáis pautas para gestionar situaciones con ellos/as, no lo dudéis, somos expertos infanto-juveniles, podemos ayudaros.

¿Qué podemos trabajar para ayudar a tu hijo?

Atención temprana

La atención temprana abarca la etapa evolutiva de los niños hasta los 6 años. En esta etapa hay niños que presentan dificultades en varias áreas o están en riesgo de desarrollar alteraciones en su desarrollo.

Durante los primeros años de vida la NEUROPLASTICIDAD CEREBRAL cobra una gran importancia, es decir el cerebro de los niños se desarrolla rápidamente, gracias a su plasticidad cerebral, las intervenciones terapéuticas necesarias serán más efectivas.

El abordaje temprano en áreas como la conducta, la relación con sus iguales, la gestión de sus sensaciones de malestar, entre otras, beneficiará no solo al niño pues le ayudará a potenciar habilidades futuras sino también a la familia, a la que se le proporcionará recursos y estrategias adecuadas adaptadas a su necesidad y en consecuencia desencadenará un clima de mayor bienestar en el hogar.

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¿CUÁL ES NUESTRA INTERVENCIÓN COMO PSICÓLOGOS Y NEUROPSICÓLOGOS EN LA ATENCIÓN TEMPRANA?

1.PREVENCIÓN: Si se precisa, Evaluación y detención precoz de posibles problemas en su desarrollo emocional, cognitivo, psicomotriz y social. Dicha evaluación será realizada por Neuropsicólogas quienes emitirán un informe, detallando las dificultades del niño/a, con el objetivo de establecer la o las terapias adecuadas y eficaces según la problemática del menor. (CONSULTAR SI SE REQUIERE EVALUACIÓN TARIFA DE EVALUACIÓN NEUROPSICOLÓGICA)

2.DESARROLLO EMOCIONAL.

3.DESARROLLO COGNITIVO.

4.DESARROLLO SOCIAL.

5.DESARROLLO PSICOMOTRIZ. (HABILIDADES MOTRICES FINAS)

6.INTERVENCIÓN EN TRASTORNOS DEL NEURODESARROLLO.

7.ORIENTACIÓN A FAMILIAS.

Como Psicólogos y Neuropsicólogos infantiles, nuestra intervención terapéutica será ofrecer a las familias y a los niños terapias y orientación, para abordar dificultades dentro de la atención temprana con el objetivo de propiciar la adaptación e integración del niño/a en sus entornos , en resumen, mejorar la calidad de vida de los  menores y ayudar a las familias en sus frustraciones en relación a la crianza de sus hijos trabajando desde el conjunto familiar pautas educativas eficaces.

Es importante destacar que en este proceso, muchas veces se necesita la colaboración de otros profesionales, como educadores, logopedas, psicomotricistas, etc..que intervengan conjuntamente para abordar problemáticas desde sus áreas de especialidad.

Problemas de Conducta

Los problemas de conducta o conducta disruptiva, son aquellos comportamientos del niño o adolescente que perturban el ambiente escolar o familiar. Estas conductas pueden ser agresivas, oposicionistas, desafiantes, provocadoras

En resumen las conducta disruptiva amenaza la armonía de un grupo tanto social como familiar y en consecuencia genera desorganización en estos grupos y malestar.

El niño o adolescente que tiene problemas de conducta también se ve afectado en su autoestima, pues no podemos olvidar que estos comportamientos generan desadaptación en sus entornos, problemas de aprendizaje en muchos casos e incluso rechazos entre sus compañeros o familiares.

 

A menudo en nuestra consulta nos encontramos con padres que vienen muy preocupados, pues no saben el origen de este problema y desconocen como actuar ante el comportamiento de su hijo/a.

Desde Cedsi, lo primero que hacemos es realizar una evaluación del niño o adolescente para identificar los motivos de este comportamiento y en consecuencia realizar la Intervención Psicológica más adecuada, con el objetivo de modificar tales conductas y conseguir el bienestar del niño o adolescente con su entorno.

Miedos y Ansiedad

Los miedos forman parte de nuestro repertorio de emociones, desde que nacemos. Es normal e incluso adaptativo que los niños tengan miedos en la infancia, les ayuda al aprendizaje de la precaución, a discriminar a madurar.

Según su edad los niños presentan diferentes miedos evolutivos, miedo a los desconocidos, lo grande, lo ruidoso, lo diferente, miedo a separarse de sus figuras de apego, a lo imaginario, miedos sociales…etc.

Como sabemos los niños van cambiando y lo adaptativo es que también vaya cambiando su percepción de lo que le producía miedo y sus respuestas de enfrentamiento , pero nos encontramos en ocasiones niños o adolescentes con dificultades emocionales, por no haber superado ciertos miedos o que estos se hayan generalizado a otros miedos más preocupantes, y en consecuencia se hayan producido desadaptaciones importantes, en su desarrollo evolutivo.

Podemos encontrarnos niños que manifiestan ansiedad desproporcionada, por dormir fuera de casa o sino duerme con uno sus progenitores, lo que se podría llamar “ansiedad de separación” o encontrarnos niños que no han superado sus miedos para relacionarse con sus iguales y en consecuencia , les lleva al “aislamiento social” o adolescentes que temen el rechazo y por miedo a este , no saben decir “no”, e incluso casos en los que el miedo no evolutivo ha generado somatizaciones (dolor de cabeza, de tripa, problemas para dormir e incluso con la alimentación).

En consecuencia, podemos decir que estos miedos no evolutivos, le impedirán avanzar en áreas sociales, familiares y escolares.

Por ello es muy importante, identificar si estos miedos son evolutivos o se han anclado en otras formas de miedo y han evolucionado de modo negativo en etapas posteriores del niño, como miedo ante los exámenes, pesadillas o terrores nocturnos, fobias sociales o escolares, depresión o problemas alimenticios, ya que la no detección de estos, les impedirá avanzar en el desarrollo de una adecuada autoestima y en consecuencia afectará a su ajuste socio-emocional.

Habilidades Sociales

La socialización es un proceso de aprendizaje que se inicia en la niñez y que tiene su momento más delicado durante la adolescencia. Un niño que no ha adquirido Habilidades Sociales a tiempo, es un adolescente con más posibilidad de caer en conductas de riesgo. La evaluación precoz es una herramienta determinante para que la Terapia de Habilidades Sociales resulte eficaz.

La función vigilante de padres y educadores se complica en esta etapa caracterizada por la rebeldía, por la necesidad de los jóvenes de reafirmar su independencia constantemente. El papel mediador de nuestros psicólogos y terapeutas te ayuda a tender puentes de comunicación con tu hijo adolescente, además de mejorar su capacidad de interactuar y de manejar sus emociones.

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¿Cuáles son las Habilidades Sociales básicas?

El concepto de Habilidades Sociales abarca un amplísimo conjunto de capacidades que nos permiten establecer relaciones con otras personas y con nuestro entorno. Ninguno manejamos todas y cada una de estas cualidades, pero es imprescindible es que el adolescente muestre su fortaleza al menos en las principales:

  • Empatía: es la competencia que nos permite entender las emociones del otro.
  • Apego: hace posible que establezcamos lazos afectivos con las personas.
  • Asertividad: nos permite defender nuestra posición, sin agresividad pero también sin sumisión.
  • Autocontrol: imprescindible para controlar emociones e impulsos.
  • Negociación: porque es necesario llegar a soluciones que satisfagan a todos los que protagonizan un conflicto. Implica, por tanto, la renuncia a una parte de nuestros intereses.
¿Cómo detectar problemas de Habilidades Sociales en adolescentes?

La convivencia con un adolescente no es fácil. Tu hijo está inmerso en sus propias contradicciones y buscando su espacio.

Es una etapa en la que los choques con cualquier figura que represente la autoridad son continuos. También la mimetización con sus amigos, los únicos que le comprenden porque están viviendo la misma experiencia.

Con una realidad tan conflictiva, es difícil marcar el límite entre la normalidad y una situación que requiere una Terapia en Habilidades Sociales. Desde luego, ante la duda, mejor buscar siempre el diagnóstico de los especialistas.

En Cedsi te recomendamos que pidas asesoramiento si observas que tu hijo tiende en exceso al aislamiento, si tiene respuestas agresivas y violentas ante la menor contradicción o cuando demuestra que su autoestima está por los suelos. Los buenos estudiantes que bajan bruscamente en sus resultados académicos pueden estar sufriendo problemas de Habilidades Sociales.

¿En qué consiste la Terapia de Habilidades Sociales del adolescente?

Como hemos señalado, las habilidades sociales se adquieren mediante el aprendizaje. Por eso, una terapia efectiva es aquella que entrena al adolescente para que desarrolle y domine estas cualidades. Aunque la evaluación individual es la que marca las pautas del tratamiento, la Terapia de Habilidades Sociales se centra en dos ejes: trabajar con las emociones del adolescente y proporcionarle herramientas para relacionarse con los demás.

Es esencial que ayudemos al adolescente con su autoestima y que le enseñemos a expresar sus emociones. Pero, también que interiorice y se habitúe al análisis y la reflexión como dos instrumentos esenciales para la Resolución de Conflictos.

Trastorno de atención con o sin hiperactividad

Cuando percibimos que nuestro hijo se comporta de una forma poco reflexiva, que se deja llevar por sus impulsos, que le cuesta mantener la atención al hablarle y además empezamos a recibir notas del colegio en las que se nos dice que no lleva las tareas hechas, olvida el material o se despista en las explicaciones del profesor, molesta con su conducta en clase, etc., podemos estar antes un trastorno llamado Déficit de Atención con Hiperactividad”.

El último componente, la hiperactividad, se manifiesta sobre todo en la incapacidad para estar sentado mucho tiempo, pero también puede serSin hiperactividad”, afectando en este caso más a la dificultad para mantener la atención.

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¿Qué es el TDAH?

TDAH son las siglas de Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad. Se trata de un trastorno de carácter neurobiológico originado en la infancia que implica un patrón de déficit de atención, hiperactividad y/o impulsividad, y que en muchas ocasiones está asociado con otros trastornos comórbidos. Cada vez hay más evidencia científica que nos informa de la existencia de ciertas zonas cerebrales que no habrían realizado las conexiones necesarias para la correcta coordinación de tareas de la forma esperada para su edad.

¿Cómo se diagnostica el TDAH en niños o adolescentes?

El diagnóstico en los niños y adolescentes se basa en la identificación de los síntomas y signos que caracterizan el trastorno a través de la historia clínica, de cuestionarios desarrollados específicamente para niños y/o adolescentes y de test neuropsicológicos que evalúan las funciones ejecutivas del cerebro.

También puede resultar importante la información que aportan los familiares, como los padres o tutores.

Actualmente, no existe ningún examen médico (análisis o prueba de neuroimagen) que pueda determinar el diagnóstico de TDAH.

¿Cuál es el tratamiento del TDAH?

El tratamiento que ha demostrado mejores resultados es la combinación del abordaje farmacológico y el psicológico. Para llevarlo a cabo es necesario un equipo multidisciplinar, donde trabajen de manera coordinada médicos psiquiatras, psicólogos clínicos y especialistas en el apoyo dentro de los ámbitos que pueden verse afectados por el TDAH (académico, personal y familiar).

El plan terapéutico se individualiza de acuerdo con los síntomas y con los objetivos concretos a alcanzar.

Tratamiento farmacológico

Para el tratamiento del TDAH, se utilizan dos grandes grupos de fármacos:

  • Los estimulantes, que aumentan la concentración en el cerebro de un neurotransmisor llamado dopamina, cuya acción es estimular determinadas áreas cerebrales que en el TDAH se hallan hipoactivas. El principal representante de este grupo de fármacos es el metilfenidato, que puede ser de liberación rápida o de liberación prolongada.
  • Los no estimulantes, que actúan sobre otro neurotransmisor denominado noradrenalina y cuyo principal representante es la atomoxetina.

Además del tratamiento farmacológico específico para el TDAH, con frecuencia se utilizan otros fármacos para el tratamiento de las condiciones asociadas, como los ansiolíticos para la ansiedad, los antidepresivos para la depresión o fármacos para mejorar el control de los impulsos.

Tratamiento psicológico en CEDSI

El tratamiento psicológico se inicia con el diagnóstico, ya que, en muchos casos, resulta terapéutico por sí mismo. Ello es así por el alivio que ofrece el entender que muchas de las dificultades con que se encontrado el niño en su vida. A grandes rasgos, el tratamiento psicológico se centra en la psicoeducación, la terapia cognitivo-conductual y el entrenamiento neurocognitivo.

  • La psicoeducación, dirigida a los adolescentes y sus familiares, consiste en proporcionar una información completa sobre el trastorno y sus repercusiones a lo largo de la vida de la persona. Ello permite al paciente modificar creencias erróneas sobre sí mismo y cambiar los posibles sentimientos de culpa o la baja autoestima por la consciencia y el conocimiento del trastorno y sus implicaciones, desarrollando formas más efectivas de afrontamiento.
  • La terapia cognitivo-conductual se centra en la modificación de conductas o pensamientos desadaptativos y en el desarrollo de hábitos y estrategias para afrontar los síntomas del TDAH y sus consecuencias.
    Algunas de estas estrategias consisten en técnicas de aprendizaje de planificación, organización y priorización, gestión del tiempo, establecimiento de rutinas y hábitos, entrenamiento en la solución de problemas, estrategias para la mejora de la atención y la memoria o estrategias para la mejora del autocontrol de conductas y emociones.
  • El entrenamiento neurocognitivo: se estimulan las distintas áreas cerebrales con ejercicios para potenciar las funciones ejecutivas.
Los padres de hijos con el TDAH predominantemente con falta de atención dicen….
  • Parece como si siempre está soñando despierto. Nunca responde cuando le hablo. Me pregunto si me escucha”.

  • Lo pierde todo. He tenido que comprar cuatro loncheras nuevas desde que la escuela empezó”.

  • Le pido que suba a su habitación y se vista y diez minutos después lo encuentro jugando con sus juguetes con sólo la camisa puesta”.

  • No puede recordar lo que aprende porque pierde instrucciones y explicaciones en la escuela. Aunque trabajamos tanto en su trabajo escolar en las noches, al día siguiente ya se le olvidó todo”.

  • Un maestro le dijo ‘que anda en la luna’ y otro le dijo ‘hace cosas inesperadas’”.

Intervención en Dificultades de Aprendizaje

Las malas notas no siempre son consecuencia de una falta de esfuerzo. Hay alumnos que padecen lo que se denominan trastornos del aprendizaje. En estos casos como primer paso, realizamos una Evaluación Neuropsicológica, de este modo podremos plantear la intervención más específica a las necesidades del niño o adolescente.

La intervención en dificultades de aprendizaje debe ser lo más precoz posible para evitar la aparición de otros problemas asociados como baja autoestima o derivar en trastornos de conducta.

No consideres que la terapia para niños es un instrumento destinado a solucionar sólo problemas emocionales o de comportamiento. Si las dificultades de aprendizaje de tu hijo son evidentes, lo mejor es que solicites una evaluación profesional. Así podrás descartar que tu pequeño sufra alguno de los denominados trastornos de aprendizaje, como ser la dislexia, discalculia, porblemas en la escritura o cualquier otra dificultad en el ámbito de las competencias visuales-espaciales y visuales motoras.

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¿Qué son los Trastornos de Aprendizaje?

Son disfunciones de origen neurobiológico que determinan la forma en la que se adquieren y consolidan los conocimientos. Muchas investigaciones coinciden en que subyace una predisposición genética por lo que se recomienda intervenir si hay antecedentes familiares.

El mecanismo de procesamiento cerebral de estos niños es diferente y dependiendo del área que se vea afectada podemos hablar de:

  • Dificultades con la lectura: vacilación al leer en voz alta, no comprensión del significado o intercambio del orden de las letras (Dislexia)
  • Dificultades para escribir: lentitud, letra ilegible, mala postura y forma incorrecta de sujetar el lápiz (Disgrafía)
  • Dificultades de comprensión y desarrollo de las habilidades matemáticas (Discalculia)
  • Dificultades en el uso y la comprensión del lenguaje oral (TEL)
  • Dificultades en el aprendizaje no verbal: incapacidad para interpretar el lenguaje gestual y mala coordinación motriz (TANV)
  • Dificultades en el campo del procesamiento visual y motriz: problemas para dibujar o copiar imágenes y descoordinación entre manos y vista.
¿Cómo se diagnostican los Trastornos de Aprendizaje?

Los niños con Trastornos de Aprendizaje no tienen ninguna discapacidad intelectual, su coeficiente de inteligencia es normal. Su problema no es cognitivo sino funcional. De hecho, sus resultados académicos están por debajo de los que pueden alcanzar.

Por lo general se vean afectadas varias áreas simultáneamente, mientras en otras no presenten ningún problema. Niños que se manejan perfectamente haciendo operaciones de cálculo, pero que son incapaces de ligar una frase con sentido y sin faltas de ortografía o viceversa.

Son diversas dificultades que sólo se puede atender a partir de un diagnóstico personalizado en cada caso. Cedsi realiza una valoración neuropsicológica y logopédica que incluye pruebas de lecto-escritura, de psicomotricidad, de percepción visual, de memoria verbal y visual, de atención y de habilidades cognitivas generales.

¿Cuál es el tratamiento en el caso de los Trastornos de Aprendizaje?

Los profesionales siempre insistimos a los padres cuyos hijos presentan Trastornos de Aprendizaje que el tratamiento pasa por una fórmula imprescindible: detección precoz, constancia y paciencia. Con el apoyo de su terapeuta y la complicidad del entorno familiar y escolar, el progreso de estos niños suele ser rápido.

La herramienta clave para un tratamiento eficaz de los Trastornos de Aprendizaje es la Estimulación neurocognitiva, logopédica y psicoterapeútica. Es el especialista el que marca las pautas de refuerzo que necesita cada niño para mejorar en las habilidades en las que tiene dificultades. Se puede completar con una adaptación curricular u otras medidas en coordinación con el equipo educativo.

Intervención en los problemas de la adolescencia

La adolescencia es la transición de la etapa infantil a la etapa adulta.

Todos hemos sido adolescentes, sin duda, y no pocos lo recordamos como un paso especial pero también lleno de luchas internas intentando alcanzar nuestra identidad futura unido a cambios en nuestro cuerpo originados por funciones neuroendocrinas que también nos afectaba en nuestro estado anímico y en nuestro comportamiento.

El adolescente se debatirá entre ciertas reacciones que aún perduran infantiles y otras que van tornándose más adultas.

Todas estas ambivalencias en él, conllevan a dificultades en el diálogo con sus progenitores y no en pocas ocasiones conflictos con la figura de autoridad, en el centro escolar.

SABER MÁS

La expresión oída en múltiples ocasiones de “está en su mundo” no es poco cierta, ya que el adolescente construirá un mundo “privado”, ”intimo”, mundo que desde el rol de padres será muy difícil acceder ya que para el adolescente ya no hay un vínculo de dependencia afectiva como en la etapa infantil. Ahora buscan cubrir sus necesidades afectivas en el grupo social.

Los adolescentes presentan características comunes en el modo de relacionarse con su entorno en esta etapa.

En sus relaciones familiares lucha por la independencia, tanto en sus pensamientos como en su comportamiento. A diferencia de la etapa infantil, en la que el niño tenderá a buscar la complacencia de sus padres, su protección y seguridad y en el que el vinculo afectivo será una necesidad que el niño buscará frecuentemente.

Por otro lado, esta forma de relación con sus progenitores también nueva para ellos, costará entenderla y aceptarla ya que van percibiendo como su hijo va alejándolos de su mundo afectivo y de confianza.

En las relaciones con su “grupo” también habrá cambios pues buscarán modelos de identificación y pertenencia. En este ámbito es donde más problemas podemos encontrar en esta etapa, pues las decisiones de pertenencia a un grupo, no siempre pueden ser elecciones acertadas y pueden constituir serios problemas que afecten tanto a su salud física como a su rendimiento académico y en definitiva provocar graves conflictos interfamiliares.

El adolescente en esta etapa tendrá urgencias de vivencias y sensaciones, con independencia de actitudes o normas familiares, por lo que muchas veces habrá una lucha de poder con ellos, en especial con las figuras de autoridad, para hacer prevalecer sus preferencias y en consecuencia la “huida” a su mundo “intimo y privado», que solo dejará conocer a quienes considere que pueden identificarse en la misma forma de percibir la vida o asemejarse en sus circunstancias y comunicarse con un mismo lenguaje.

En resumen la “adolescencia” es una etapa de grandes cambios tanto físicos como emocionales, en las que el adolescente se debate en presiones externas e internas, para realizar la transición de la etapa infantil a la adulta y la aparición de muchas situaciones difíciles de gestionar con ellos. A esto se unen sentimientos de frustración y culpa por parte de sus progenitores ya que se preguntan en que se han equivocado o si son malos padres o si sus hijos han dejado de quererlos y un temor incesante por su futuro.

Como Psicólogos expertos en adolescentes tenemos que destacar la importancia de acudir a consulta, si detectáis en vuestros hijos problemas en esta etapa, ya que se está forjando su identidad futura y puede ayudaros y ayudarle a gestionar adecuadamente los cambios que esta experimentando, enseñaros patrones de comunicación que faciliten vuestra relación y convivencia y proporcionarle la seguridad que necesita para potenciar sus capacidades y consiga un mayor bienestar emocional, social y académico.

Si necesitas la ayuda de un profesional en la materia o deseas realizar una consulta psicológica, puedes escribirnos en nuestro apartado de contacto y rellenar el formulario. Estaremos encantados de poder ayudarte.

Párate a pensar y sentir el momento que está viviendo tu hij@ y si identificas que está pasando por alguno de estos problemas, ponte en contacto con nosotros, ya que el valor no reside en el sufrimiento sino en la actitud frente a este.»

“QUIEN SABE ESCUCHAR A UN NIÑO SABE
ESCUCHAR HASTA SUS SILENCIOS”

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