La violencia familiar a menudo se asocia al abuso de los padres a los hijos.
Pero también existe una violencia más silenciada y menos visible que es la violencia filial y es un problema real y delicado.
La violencia de los hijos a sus padres puede manifestarse de diferentes modos, con actos de agresión física, verbal, conductas de manipulación, de intimidación, de control, destrucción de objetos en el hogar, entre otras manifestaciones.
Algunos factores que pueden desencadenar esta situación son:
-Problemas por consumo de drogas.
-Influencia de amistades negativas.
-Modelos de violencia intrafamiliar.
-Problemas de salud mental, de comunicación y gestión emocional.
-Minimización y falta de límites por parte de los padres de actos desafiantes y agresivos de los hijos en etapas tempranas y adolescencia.
-La normalización de los padres del abuso y violencia filial por haber estado inmersos en su crianza en un entorno familiar de constantes agresiones, creciendo con un rol de merecedores de abuso y daño.
QUEREMOS DESTACAR COMO APUNTE MUY IMPORTANTE
”LA VIOLENCIA NUNCA ESTÁ JUSTIFICADA SEA EL FACTOR QUE SEA EL CAUSANTE”
¿COMO SE SIENTEN LOS PADRES QUE SUFREN VIOLENCIA FILIAL?
En la mayoría de los casos se dan algunas de estas afectaciones o todas:
-la vivencia constante de maltrato cuyo causante es su hij@, al que en la mayoría de los casos los padres han depositado un amor incondicional, desencadenará en un intenso dolor, impotencia e indefensión junto sentimientos de culpa, vergüenza, estrés e incluso depresión u otras afectaciones psicológicas.
-El estado de tensión y alerta mantenido en el tiempo contribuirá en la mayoría de los casos a elevaciones de cortisol e incluso puede contribuir a enfermedades como hipertensión, enfermedades cardiovasculares entre otras.
-Con mucha frecuencia se produce aislamiento de amigos, familiares por sentirse avergonzados y sobrepasados por el nivel de malestar que están sufriendo. no queriendo exteriorizar su realidad.
Algunos signos que pueden alertar sobre violencia familiar:
-Discusiones frecuentes que escalan a agresiones físicas, verbales.
-Miedo y tensión.
-Daños a objetos del hogar.
SI SE ESTÁ EN UNA SITUACIÓN COMO ESTA, ALGUNAS ORIENTACIONES SERÍAN:
–Romper el silencio, reconociendo la necesidad de ayuda, apoyándose en profesionales, como psicólogos, mediadores, terapeutas de familia, asociaciones…
Aunque comprendemos la dificultad de romper el silencio, es el primer paso para reconstruir vínculos dañados y mejorar la dinámica familiar.
-Consensuar entre ambos padres y familiares, límites que no se podrán sobrepasar, priorizando el diálogo y el respeto como norma prioritaria.
-Preservar la seguridad ante todo y si es necesario buscar apoyo legal.
¡Sobrellevar esta carga en soledad, no es el mejor soporte de apoyo para ti. No sientas vergüenza, no es un acto de fracaso, sino un paso valiente para hacerte oir y mejorar vuestro bienestar familiar!
CONCLUSIÓN:
El maltrato filial, es un problema que tiene un efecto devastador en quienes lo sufren al que debemos atender y ayudar a darle mayor visibilidad.
Entendiendo que los hij@s, también pueden ser ejercientes de violencia en el ámbito familiar, animando y recomendando a quienes estén padeciendo este problema como primer paso para salir de esta situación de indefensión e iniciar un proceso en la construcción de relaciones familiares dañadas, el romper el silencio con el apoyo de profesionales, que estarán dispuestos a escucharte, comprenderte y ayudarte.
